Museo Regional de Atacama lanza su política educativa 2026 -2030
El Museo Regional de Atacama, del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, dio a conocer su Política Educativa 2026–2030, un instrumento inédito que busca consolidar el rol del área de educación tras la inauguración de su nuevo edificio, el 29 de enero de 2026. Su objetivo es ordenar y dar continuidad a una larga trayectoria de iniciativas, como el recordado programa Juventudes Científicas, transformando experiencias aisladas en lineamientos institucionales claros.
La política se elaboró con la participación de la comunidad a través de grupos focales. Durante noviembre de 2025 se realizaron jornadas participativas en Copiapó, Chañaral y Vallenar, además de una sesión virtual regional, y jornadas para niñas, niños y adolescentes, con la participación de 119 personas, entre ellas docentes, cultores, organizaciones culturales, funcionarios de servicios públicos, estudiantes de la Escuela Emperatriz Sepúlveda de Inca de Oro y el Consejo Consultivo Regional de Niños, Niñas y Adolescentes.
El documento establece nueve principios orientadores, de los cuales la comunidad priorizó integralmente 3 énfasis iniciales: el patrimonio como construcción social, la interculturalidad y el derecho a la cultura y la educación. Además, incorpora el cuidado y la sostenibilidad como dimensión transversal, reconociendo la fragilidad del territorio frente a eventos como el aluvión de 2015 y el sistema frontal que afectó a la provincia del Huasco en julio de 2026, y asumiendo la educación patrimonial como herramienta de prevención y resiliencia.
Entre sus líneas de acción destacan la mediación, la vinculación territorial y comunitaria, la articulación con el sistema educativo, la producción de contenidos accesibles y la evaluación continua, todas desde un enfoque de derechos, inclusión, interculturalidad, género y pertinencia territorial.
Con esta hoja de ruta, el museo reafirma su compromiso de ser un espacio de encuentro donde las comunidades sean coautoras de los relatos del territorio, entendiendo que su éxito no se medirá solo por quienes crucen sus puertas, sino por las huellas que logre dejar en ellas.